No no agarré el pedo otra vez, sino que jugué ouija o jugué con la ouija por segunda ocasión en mi vida. La jugamos dos personas. Para asegurarme que la otra persona no me estuviera jodiendo y estuviera moviendo esta madre, hice preguntas filtro las cuales para mi sorpresa, fueron respondidas correctamente:
Una vez que hicimos contacto y madre y media le pregunté ¿cuál es el único miedo que tengo en la vida? y me respondió. Pensé que pudo haber sido pura suerte por lo que le pregunté el significado de EMIT. Otra vez respondió acertadamente. Ahí si ya no me quedó duda de que el otro guey se estuviera haciendo pendejo manipulando el juego ya que no había forma que el supiera la respuesta.
De ahí procedí a empezar a preguntar cuestiones de interés hasta que ya no me quiso responder más, la última que me contestó (según esto) es que el año de mi muerte será 2010. Acto seguido se negó a seguir hablando conmigo.
Científicamente se han hecho experimentos en donde los que están jugando la ouija tienen los ojos cubiertos y las respuestas no forman una palabra coherente. Dando lugar a conclusiones tipo: el inconsciente actúa y mueve de forma casi imperceptible el juego hacia las respuestas.
De lo que me queda la duda es: si yo inconcientemente movía el juego para las respuestas, entonces inconcientemente conozco el año de mi muerte y vía este juego se reveló¿? Mi consejo es que la jueguen, está cagada. Una pinche tabla te puede dar en que pensar.
miércoles 8 de julio de 2009
martes 7 de julio de 2009
Seguidores de María
No cabe duda que los seguidores de María nos reconocemos:
Una persona del trabajo me vio, se me acerco y me dijo: te ves seco, seguramente andas erizo, compra mínima de mil pesos cómo ves? Mi respuesta fue una carcajada. Esta persona se sorprendió pensando que se había equivocado conmigo, entre risas le aclaré que no se había equivocado, que al contrario me daba gusto que los seguidores de María nos reconociéramos. Le dije: algo me decía que tú también flotabas...
Una persona del trabajo me vio, se me acerco y me dijo: te ves seco, seguramente andas erizo, compra mínima de mil pesos cómo ves? Mi respuesta fue una carcajada. Esta persona se sorprendió pensando que se había equivocado conmigo, entre risas le aclaré que no se había equivocado, que al contrario me daba gusto que los seguidores de María nos reconociéramos. Le dije: algo me decía que tú también flotabas...
martes 30 de junio de 2009
Qué si las cosas no son como creemos?
Qué si esto que llamamos vida no lo es y solamente es un espejismo? Si mediante el suicidio podemos despertar a la realidad, los que han sido tachados de cobardes, enfermos mentales, enfermos de voluntad, débiles o hasta pecadores estarían ahora disfrutando de una realidad más coherente. Si esto es una prueba? Si solo los que se suicidan son merecedores del despertar? Si el hecho de quitarse la vida es realmente el darse vida? Piénselo un segundo. Hay quien piensa que existen dos realidades la onírica y la de vigilia. Y que por consenso se decidió que la de vigilia sería la válida y la onírica la ilusoria, la de espejismo e incoherencia en donde el límite está en la capacidad que tiene cada uno para soñar.
Si estamos equivocados y vivimos en el error? Si nuestro cuerpo y nuestro espíritu nos mandaron mensajes para indicarnos el camino, para indicarnos que algo no está bien pero aprendimos a ignorarlo o a soportar las vicisitudes de la vida con distractores?
Si realmente el que se suicida está enfermo pero no por haberse suicidado sino porque su cuerpo, mente y espíritu no toleraban el espejimo de la no vida y se entregaron a la vida?
Yo no creo en Dios sin embargo si creo en ciertas energías. Como siempre nunca faltan los fantoches que hacen de esto un circo y lucran con la ilusión/estupidez/deseo de las personas.
Ahí les va algo que muy pocas personas saben: cuando estuve en el hospital, creo que el segundo o tercer día de estar internado, mi sueño se vio interrumpido por una voz de mujer que me decía: Ven, ven, seguido de una frase inaudible o una frase que mi cerebro decidió bloquear. Recuerdo haber abierto los ojos y dar una repasada rápida en el cuarto. No había nadie, excepto mi hermano. La voz seguía llamándome, por más que intentaba ver quien me llamaba no lo conseguía. Le dije a mi hermano que una mujer me estaba llamando, que quería me fuera con ella. La reacción de mi hermano fue inmediata, me dijo ignora la voz, no le hagas caso, quédate aquí conmigo, concéntrate, no la escuches. Me agarró la mano y me pidió me concentrara en mi respiración, la voz me seguía llamando.
Nunca platicamos del incidente, yo lo olvidé y creo el también. No se la razón pero hace unos días me vino a la mente este incidente. Y si existe otra realidad? No la que nos pinta la mierda de iglesia católica sobre la vida eterna y mis huevos con jamón. No, sino de una verdadera realidad paralela a esta, en la cual hay gente conectada con nosotros y nos están llamando pues quieren nuestro despertar?
El sábado que regresé del Vive Latino por ahí de las 2 de la mañana o un poquito más tarde, entré a mi cuarto sin prender la luz y a pesar de la oscuridad vi una silueta de un hombre que al verme se salió del mismo (o sea del cuarto). Lejos de asustarme pensé: chingao por qué no se quedó para hablar conmigo?
Antes de emitir opiniones y pensar: este cabrón del cual fumó les comento que:
No he fumado ni madres pero que el 19 de julio termina la sequía y regreso con María Juana
Nadie tiene certeza de que esto que llamamos vida realmente lo sea y lo que llamamos muerte también lo sea
La realidad tiene que ver con nuestra forma de interpretar las cosas. ¿Si estamos interpretando mal?
¿Qué chingados tienen que ver mis "visiones" con el suicido?, todavía no sé pero en esas ando.
Si estamos equivocados y vivimos en el error? Si nuestro cuerpo y nuestro espíritu nos mandaron mensajes para indicarnos el camino, para indicarnos que algo no está bien pero aprendimos a ignorarlo o a soportar las vicisitudes de la vida con distractores?
Si realmente el que se suicida está enfermo pero no por haberse suicidado sino porque su cuerpo, mente y espíritu no toleraban el espejimo de la no vida y se entregaron a la vida?
Yo no creo en Dios sin embargo si creo en ciertas energías. Como siempre nunca faltan los fantoches que hacen de esto un circo y lucran con la ilusión/estupidez/deseo de las personas.
Ahí les va algo que muy pocas personas saben: cuando estuve en el hospital, creo que el segundo o tercer día de estar internado, mi sueño se vio interrumpido por una voz de mujer que me decía: Ven, ven, seguido de una frase inaudible o una frase que mi cerebro decidió bloquear. Recuerdo haber abierto los ojos y dar una repasada rápida en el cuarto. No había nadie, excepto mi hermano. La voz seguía llamándome, por más que intentaba ver quien me llamaba no lo conseguía. Le dije a mi hermano que una mujer me estaba llamando, que quería me fuera con ella. La reacción de mi hermano fue inmediata, me dijo ignora la voz, no le hagas caso, quédate aquí conmigo, concéntrate, no la escuches. Me agarró la mano y me pidió me concentrara en mi respiración, la voz me seguía llamando.
Nunca platicamos del incidente, yo lo olvidé y creo el también. No se la razón pero hace unos días me vino a la mente este incidente. Y si existe otra realidad? No la que nos pinta la mierda de iglesia católica sobre la vida eterna y mis huevos con jamón. No, sino de una verdadera realidad paralela a esta, en la cual hay gente conectada con nosotros y nos están llamando pues quieren nuestro despertar?
El sábado que regresé del Vive Latino por ahí de las 2 de la mañana o un poquito más tarde, entré a mi cuarto sin prender la luz y a pesar de la oscuridad vi una silueta de un hombre que al verme se salió del mismo (o sea del cuarto). Lejos de asustarme pensé: chingao por qué no se quedó para hablar conmigo?
Antes de emitir opiniones y pensar: este cabrón del cual fumó les comento que:
No he fumado ni madres pero que el 19 de julio termina la sequía y regreso con María Juana
Nadie tiene certeza de que esto que llamamos vida realmente lo sea y lo que llamamos muerte también lo sea
La realidad tiene que ver con nuestra forma de interpretar las cosas. ¿Si estamos interpretando mal?
¿Qué chingados tienen que ver mis "visiones" con el suicido?, todavía no sé pero en esas ando.
miércoles 24 de junio de 2009
Si encuentro el camino de regreso, te busco
Para qué queremos caminos de regreso man? El chiste es quemar los barcos. Estoy concluyendo unas cosas, cuando termine te alcanzo. Ya falta menos. Ve preparando los quiebres.
Creo que pensaron en ellos y no en tí. Who cares?
Día 1
Libertad es conocerse a si mismo y actuar de acuerdo a lo que se es.
pd. Hijo de la chingada ni creas que me hizo gracia el que hayas robado mi método. Cuando te lo platiqué pensé que respetarías los derechos de autor.
Creo que pensaron en ellos y no en tí. Who cares?
Día 1
Libertad es conocerse a si mismo y actuar de acuerdo a lo que se es.
pd. Hijo de la chingada ni creas que me hizo gracia el que hayas robado mi método. Cuando te lo platiqué pensé que respetarías los derechos de autor.
domingo 21 de junio de 2009
ESPEJO

El sábado fui al "Ocho" en la condesa. Este encuentro lo estaba esperando con ansias. Había mucho que platicar. Entre whiskeys, vodka y baguettes transcurrió la velada. Fui directo, honesto, tajante. Me abrí completamente ante otro ser humano. Le platiqué mi historia de vida. No omití detalles. Hubo conexión. Considero que la otra persona me percibió tan abierto y tan honesto que decidió hacer lo mismo. Me platicó su historia de vida. Entre miradas, risas y un toque de sarcasmo.
Fue noche de confidencias y de coincidencias, de similitudes. Encontré un espejo. Un espejo digno, a la altura. Me alegró mucho que el 20 de junio haya sucedido.
Por fin encontré alguien que no se asustó, que no dijo pendejadas ante lo que estaba escuchando. Alguien que se mostró con un respeto absoluto ante mi postura de vida.
No mames!!! encontré un espejo. Me pregunto si llegaremos a concidir en otras vidas o en la muerte.
En el fondo la leyenda: MI NOVIA ES UNA PERRA. ATTE. PLUTO
viernes 19 de junio de 2009
jueves 18 de junio de 2009
Este post lo escribí aprox hace una semana, no lo iba a publicar pero pues por qué chingados no?
Hace unos días, una de las personas en las que más confío me comentó que desde su opinión mi único problema era mi control de impulsos. Particularizando un poco más se refirió a que no puedo controlar mi carácter. Y he ahí mi principal enemigo. Esta idea choca con la que un buen amigo tiene acerca de mi: me dice que no tengo carácter, que lo que tengo es temperamento explosivo y que por mi falta de carácter no puedo controlar dicho temperamento. Ambos pueden estar equivocados, ninguno tiene la verdad absoluta. Realmente no me importa el término “problema” me da igual si le llaman una condición, una situación. No creo tener problemas de carácter. En fin.
Con el pasar de los años me he dado cuenta de la gran cantidad de energía que puedo generar cuando estoy enojado. Me recorre todo el cuerpo y literal siento como cada músculo se va tensando y la presión en la cabeza sube. La quijada se aprieta en automático y las venas de las manos me saltan, la mirada me cambia, cierro un poco los ojos y mi respiración se acelera pero no llega a ser profunda. La mente se me pone en blanco ...
Estas semanas he estado en un silencio más allá del que es común en mí. O sea he estado casi casi en un plan de autista. Analizando, pensando. Esta no es la primera vez que lo hago. Hace unos años ya, hice lo mismo, decidí guardar silencio. Dicho silencio duró cerca de 4 años. Me volví objeto de estudio, me empecé a analizar, cuestionar y criticar (no en el sentido que siempre le dan a la crítica como algo malo, nope, empecé a ser juez de cada una de mis decisiones, comportamientos y actitudes). He de confesar que no tuve reparos en mis juicios, no fui condescendiente, me dije tal cual las cosas de forma directa, cruda. Estas dos palabras causan mucho ruido en el común denominador de las personas. No toman muy a bien cuando alguien dice las cosas tal cual las piensa. Hace tiempo, también decidí que si abría la boca sería para decir de forma directa lo que pienso, sin miramientos ni preocupaciones de las repercusiones que pudieran llegar a suceder.
Como es de imaginarse, en más de una ocasión, es decir en un chingo de ocasiones, esto me ha traído bastantes situaciones “complicadas”. Es decir, he pagado un precio muy alto por ser leal a lo que pienso. Y he seguido eligiendo serme leal.
Me molesta que las personas no sean directas conmigo. Vinculo el hecho de ser directo con la honestidad. Siempre he pedido como moneda de cambio que las personas sean honestas, que no disfracen las cosas y las digan tal cual las sienten. No me gusta jugar adivinanzas. Aunque lo hago y muy bien, me es cansado el estar interpretando el lenguaje corporal de la gente.
Dicha exigencia, la de ser honesto y directo también la asocio con el timing. No concibo que se pueda o pretenda ser honesto o directo una vez que se hayan repensado las cosas. Se que esto que escribo puede dar pie a que se me diga que hay cosas que no se deben tomar tan a la ligera y que toma tiempo el tomar una decisión, o que uno debe estar 100% seguro de lo que va a decidir. Pretextos o justificaciones válidas hay muchas. El punto es que yo decidí ser honesto conmigo y con las demás personas. Y exijo lo mismo de regreso. Si, exijo, no pido. Lo exijo pues es mi decisión exigir y ya será decisión de los demás el irse o el quedarse ante tal exigencia. Ante todo: honestidad, decir las cosas.
En las últimas semanas de mayo y las primeras de junio estuve envuelto en una situación que jamás me imaginé que sucedería. No lo imaginé no porque sea muy rara la situación, simplemente porque esperaba que mi contraparte respondiera como hacía tiempo lo había pedido. No fue así. A pesar de haber sido la segunda vez que lo pedía no fue así. Este hecho me molestó. No llegué a enojarme pero si me causó bastante incomodidad y una decepción. Aquí hago una aclaración: No es que yo sea el juez de todas las personas o el modelo que se debe de seguir y que debido a eso el comportamiento de las personas a mi alrededor debe ser de tal forma que no me decepcionen. Uso la palabra decepción por falta de vocabulario. Igual cabría la frase: esperaba más de, pero otra vez aclaro: no porque se me tenga que dar gusto en todo, o sea el centro del mundo, no. Mi intención no es esa. Dista mucho de lo que pienso y de la forma en que me comporto.
La decepción en este caso viene porque confié. Yo decidí confiar (nadie me obligó) en que al pedir honestidad/ser directo/timing, la recibiría. Prediqué con el ejemplo, y simplemente pedí lo mismo. No hubo la misma respuesta de la contraparte. Tuve que presionar y forzar para que a tirabuzón se me tuviera respeto y se me dijera las cosas. Si, para mi es una señal de respeto el decir las cosas en su momento, de frente, sin necesidad de que se esté presionando para ello.
Mi incomodidad no está en la decisión de la otra persona, sino en la forma, en el proceso. Tal vez tenga que aprender que la honestidad/ser directo/timing es algo que es unilateral y que se debe mantener haya o no reciprocidad o que no se debe ejercer en todo momento. Del cálculo hablaré sin duda en otro post.
No es agradable pues, darse cuenta que lo que uno pide, por más válido que sea no es necesariamente lo que uno obtiene. El sabor de boca es amargo y no por la xerostomía que padezco ya hace un tiempo.
Con el pasar de los años me he dado cuenta de la gran cantidad de energía que puedo generar cuando estoy enojado. Me recorre todo el cuerpo y literal siento como cada músculo se va tensando y la presión en la cabeza sube. La quijada se aprieta en automático y las venas de las manos me saltan, la mirada me cambia, cierro un poco los ojos y mi respiración se acelera pero no llega a ser profunda. La mente se me pone en blanco ...
Estas semanas he estado en un silencio más allá del que es común en mí. O sea he estado casi casi en un plan de autista. Analizando, pensando. Esta no es la primera vez que lo hago. Hace unos años ya, hice lo mismo, decidí guardar silencio. Dicho silencio duró cerca de 4 años. Me volví objeto de estudio, me empecé a analizar, cuestionar y criticar (no en el sentido que siempre le dan a la crítica como algo malo, nope, empecé a ser juez de cada una de mis decisiones, comportamientos y actitudes). He de confesar que no tuve reparos en mis juicios, no fui condescendiente, me dije tal cual las cosas de forma directa, cruda. Estas dos palabras causan mucho ruido en el común denominador de las personas. No toman muy a bien cuando alguien dice las cosas tal cual las piensa. Hace tiempo, también decidí que si abría la boca sería para decir de forma directa lo que pienso, sin miramientos ni preocupaciones de las repercusiones que pudieran llegar a suceder.
Como es de imaginarse, en más de una ocasión, es decir en un chingo de ocasiones, esto me ha traído bastantes situaciones “complicadas”. Es decir, he pagado un precio muy alto por ser leal a lo que pienso. Y he seguido eligiendo serme leal.
Me molesta que las personas no sean directas conmigo. Vinculo el hecho de ser directo con la honestidad. Siempre he pedido como moneda de cambio que las personas sean honestas, que no disfracen las cosas y las digan tal cual las sienten. No me gusta jugar adivinanzas. Aunque lo hago y muy bien, me es cansado el estar interpretando el lenguaje corporal de la gente.
Dicha exigencia, la de ser honesto y directo también la asocio con el timing. No concibo que se pueda o pretenda ser honesto o directo una vez que se hayan repensado las cosas. Se que esto que escribo puede dar pie a que se me diga que hay cosas que no se deben tomar tan a la ligera y que toma tiempo el tomar una decisión, o que uno debe estar 100% seguro de lo que va a decidir. Pretextos o justificaciones válidas hay muchas. El punto es que yo decidí ser honesto conmigo y con las demás personas. Y exijo lo mismo de regreso. Si, exijo, no pido. Lo exijo pues es mi decisión exigir y ya será decisión de los demás el irse o el quedarse ante tal exigencia. Ante todo: honestidad, decir las cosas.
En las últimas semanas de mayo y las primeras de junio estuve envuelto en una situación que jamás me imaginé que sucedería. No lo imaginé no porque sea muy rara la situación, simplemente porque esperaba que mi contraparte respondiera como hacía tiempo lo había pedido. No fue así. A pesar de haber sido la segunda vez que lo pedía no fue así. Este hecho me molestó. No llegué a enojarme pero si me causó bastante incomodidad y una decepción. Aquí hago una aclaración: No es que yo sea el juez de todas las personas o el modelo que se debe de seguir y que debido a eso el comportamiento de las personas a mi alrededor debe ser de tal forma que no me decepcionen. Uso la palabra decepción por falta de vocabulario. Igual cabría la frase: esperaba más de, pero otra vez aclaro: no porque se me tenga que dar gusto en todo, o sea el centro del mundo, no. Mi intención no es esa. Dista mucho de lo que pienso y de la forma en que me comporto.
La decepción en este caso viene porque confié. Yo decidí confiar (nadie me obligó) en que al pedir honestidad/ser directo/timing, la recibiría. Prediqué con el ejemplo, y simplemente pedí lo mismo. No hubo la misma respuesta de la contraparte. Tuve que presionar y forzar para que a tirabuzón se me tuviera respeto y se me dijera las cosas. Si, para mi es una señal de respeto el decir las cosas en su momento, de frente, sin necesidad de que se esté presionando para ello.
Mi incomodidad no está en la decisión de la otra persona, sino en la forma, en el proceso. Tal vez tenga que aprender que la honestidad/ser directo/timing es algo que es unilateral y que se debe mantener haya o no reciprocidad o que no se debe ejercer en todo momento. Del cálculo hablaré sin duda en otro post.
No es agradable pues, darse cuenta que lo que uno pide, por más válido que sea no es necesariamente lo que uno obtiene. El sabor de boca es amargo y no por la xerostomía que padezco ya hace un tiempo.
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